Misión en el Cottolengo, Santiago del Estero y Gran Buenos Aires

Como todos los años un grupo de jóvenes de nuestra comunidad irá nuevamente a misionar. Unos irán al Cottolengo de Don Orione, en Claypole, otros a un barrio humilde del gran Buenos Aires, y otros irán a Santiago del Estero, cerca de Añatuya.

Los tres grupos se acercarán a realidades en parte muy distintas. En el Cottolengo a personas especiales, con alguna dificultad que habitualmente llamamos discapacidad, aunque es mejor llamarlas especiales, porque discapacidades tenemos todos. En Merlo a personas que viven en situaciones de dificultad en el gran Buenos Aires. En Santiago a personas también que viven en situaciones de complejas, pero en un medio y una cultura rural. Igualmente en los tres casos intentarán ser solidarios como Jesús, haciéndose cercanos a la gente, anunciando la Palabra y ayudando a que todos seamos más hermanos.

Los grupos misioneros son nuestro rostro visible. Es toda la Iglesia la que misiona, ellos son nuestros pies. Eso no significa que nosotros no misionemos, quizá no podemos ir tan lejos o tomarnos tantos días para irnos. Pero el compromiso lo tenemos igual, de otra forma. Nosotros también estamos llamados a lo mismo, a acercarnos a los demás, en especial los que más sufren, a ver la vida e iluminarla a la luz del Evangelio, y a ser instrumentos de comunión entre los demás.

Nos comprometemos a rezar por ellos en estos días, para que la misión sea fructífera para ellos y para aquellos que reciban su visita.